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¡Bienvenidos al mundo del Boxeo! Un deporte apasionante que nos llena de alegría y tristeza, a la vez que nos enseña que pase lo que pase, siempre hay que tener la guardia arriba y mantenerse tirando la mano… quien no lo hace, está frito en el boxeo y en la vida.

Por: Oscar Ramos Jirón

Panamá tiene 4 Campeones Mundiales en el Salón de la Fama Internacional; sin embargo, desde hace años se está esperando el ingreso de un quinto: Hilario Bujía Zapata. Hilario Zapata crece como boxeador, influenciado por el efervescente movimiento pugilístico de los años 70 en Panamá. La revolución del boxeo local, incluyó a los 4 campeones del ´72: Alfonso Frazer, Roberto Durán, Enrique Pinder y Ernesto Marcel. En total, los años 70 le regalaron a Panamá 12 campeones mundiales y esta gloria, sólo alimentaba la esperanza y deseo del joven Hilario Zapata.

El Debut

Zapata debuta como profesional el 28 de octubre de 1977 en la Arena de Colón venciendo por K.O. en el segundo asalto a Víctor López. De ahí, Zapata sigue cosechado triunfos hasta llegar, con 6 victorias sin derrotas, a enfrentarse al experimentado excampeón mundial mosca Alfonso López por el título mini mosca FEDELATIN, el 1 de Noviembre de 1978. Ese día, conoció por primera vez la derrota el “Bujía”. Hilario volvería pronto al cuadrilátero para lograr hilvanar 4 victorias seguidas, hasta que el 24 de marzo de 1980 tiene su primera oportunidad titular ante el japonés Shigeo Nakagima, nada más y nada menos que en Tokyo, Japón donde nuestro púgil obtuvo un gran triunfo, por decisión unánime llevándose la corona de Campeón Mini Mosca del CMB (El primer campeón de los años ´80 para Panamá).

Su Trayectoria

Realizó 8 defensas exitosas, 4 en 1980 y otras 4 en 1981; de las cuales, 6 fueron fuera de Panamá, hasta que pierde en su novena defensa en febrero del 82 por K.O. ante el mexicano Amado Ursua. Un par de meses más tarde, Ursua perdía el título ante Tadashi Tomori y 3 meses después, en julio, Zapata estaba en Ishikawa, Japón recuperando de manos de Tomori (por decisión dividida) el título que acababa de perder.

Esta vez, Zapata defendió con éxito en Korea, ante el local Jung-Koo Chang por decisión dividida y de vuelta a Japón para la revancha con Tomori a quien venció por K.O.T. en 8vo. El título lo perdía por segunda vez, 4 meses más tarde; sin embargo, en Korea del Sur, cuando le dio la revancha a Jung-Koo Chang lo venció por K.O.T. en 3ro.

Ni siquiera, la vida desordenada que llevaba hasta ese momento Hilario Zapata lo mantenía lejos del entarimado. Se mantenía activo, lo que le brindó una nueva oportunidad titular en diciembre del ´84 ante Santos Benigno Laciar en Argentina, perdiendo una decisión unánime.

Casi un año después en Octubre del ´85, gracias a esa actividad, en su cuarta pelea en 10 meses luego de perder ante Laciar, Zapata se volvía a coronar campeón superando ampliamente a Alonso González, por el campeonato mosca de la AMB. Su reinado duraría hasta el ´87 con 6 defensas. Precisamente perdiendo ante Fidel Bassa, en esa 6ta defensa en Barranquilla, Colombia, en un combate en el que Zapata tuvo que lidiar con todo tipo de adversidades, incluso hasta la halaron las zapatillas desde afuera del ring. Bassa le dio la revancha al panameño en Panamá y el combate fue declarado empate.

Los finales de los ´80, principios de los ´90, nos dejaron a la sombra del que fue 3 veces campeón mundial en 2 categorías. Zapata seguía teniendo estilo, boxeo y clase, pero sus desórdenes y desenfrenos fuera del ring, le pasaban factura. Su último combate profesional fue en 1993 por el Campeonato Supermosca del CMB, contra Sung-Kil Moon en Korea donde Zapata fue derrotado por K.O.T. en el 1er asalto.

Era momento de colgar los guantes.

Gallo Fino

Al final quedaron los recuerdos de un gran boxeo. Los movimientos elusivos de un zurdo que sabía colocar los golpes y que tenía la clase de una gallo fino de verdad. Se creció en los escenarios más difíciles y derrotó a los grandes en su patio. Han pasado 16 años desde su retiro y no cabe duda que hay méritos en cantidad, para que Zapata sea inmortalizado en el Salón de la Fama, pues su boxeo vivirá por siempre en el corazón de los que lo vieron pelear.

Panamá Al Brown, Ismael Laguna, Eusebio Pedroza y Roberto Durán esperan en el salón de los Inmortales a su compatriota, quien tiene mérito propio para estar allí. Actualmente, su corazón de guerrero le permitió seguir luchando contra el alcohol y la droga para poder vencerlos… tirando puñete.