IMG 2294Conocido entre sus amigos y compañeros de escuela, Santi Escala llegó al hogar de los Escala-Ho, contra todo pronóstico, prematuramente a los 6 meses y medio de gestación, desafiando las desventajas que esto pudiera representar para ser un ganador en la vida.

 

Fotos: Iván Rodríguez

 

 

“Entramos a este mundo del golf, sin conocer lo que le esperaba o hacia dónde nos conducía esto que instintivamente estábamos persiguiendo para él”, señalan sus orgullosos padres.

Como define su profesor de golf: “En cuanto al entrenamiento que recibe Santiago, siempre prevalece el resultado. La idea de esta disciplina es que el enfoque sea más hacia lo que representa el golf para Santiago, o sea, no solo por los resultados que ha generado, sino lo que es el golf para él, lo que disfruta al estar al aire libre, lo que disfruta después de la tensión de la clase técnica, el salir a correr detrás de algún insecto o un animalito en el campo. Ese tipo de cosas también son importantes para la formación de una persona y para la toma de decisiones a futuro, para el control de la atención, más allá del saber mantener equilibrada la presión que genera este deporte. A la edad de Santiago, que es un niño de 10 años, que no tiene un 100% de conciencia, él trabaja bajo un movimiento de reflejo y eso se va desarrollando y mejorando solo con los años. A medida que va entrando a los 11, a los 12 años va siendo cada vez más consciente y eso es lo que va a mejorar su técnica y su resultado a la postre”.IMG 2286

A la edad de seis años logró un “Hole in One”, hazaña que agregó no solo uno trofeo más a los que ha ganado en los torneos, sino el reconocimiento de sus compañeros y familiares. De su viva voz, Santi califica el golf como “Algo natural, que me gusta porque es un deporte que me da paciencia y concentración. Es muy importante el entrenamiento que recibo de mi profesor William Espinosa, a quien debo mucho y el apoyo de mis padres todo el tiempo en los entrenamientos y en los torneos”. Si bien su entrenamiento ha logrado ser sostenible por el trabajo en conjunto, aunado a sus ganas de estar en el campo, se ha logrado ese compromiso que persigue este deporte. Es notable lo que ha aportado el golf en la vida de Santiago, ha contribuido a su formación en su etapa de niño, lo ayuda a tener clara su forma de pensar, a ejecutar las cosas con serenidad y prudencia, a saber conducirse y comportarse adecuadamente. Este deporte ha demostrado ser un complemento de la educación y los valores que está recibiendo en el hogar y su pensamiento se ve reflejado en cómo persigue la excelencia. El aprovechamiento de su tiempo libre, oscila en esos parámetros, dentro de conductas que lo lleven a ser una mejor persona en su familia y en la sociedad.Más allá de la diversión y la distracción que le produce el golf, disfruta asistir a sus clases. La satisfacción de participar cada vez más y la disciplina que conlleva, alimentan su perspectiva hacia la vida en este deporte. Aparte de trabajar su enfoque y su paciencia, afila la visión sobre sus acciones y lo obliga a meditar y a calcular el impacto de su desempeño, lo que lo hace más consciente de sus responsabilidades. Esas son las cualidades que ha logrado hacer el deporte, que se perfile y se proponga hacia ser un conciliador, un visionario.

“Es una combinación de sacrificio, tolerancia y serenidad en el que estamos involucrados todos, cualidades óptimas para que él solo resuelva y se desenvuelva en todos los aspectos de su vida en el futuro”. Como bien suele decir su padre Fabián Escala “La perseverancia es el camino al éxito. Hay que ser perseverante para lograr las metas que uno se propone”. Su madre, Cristina Ho, agrega que “también compromete su discernimiento sobre cómo él ve cada situación que se le presenta, con relación a su entorno como niño: estudios, familia, hogar, amigos y lo califica como una persona que cuenta con las herramientas para verse a sí mismo como un hombre que siempre tendrá el deseo de superarse positivamente, en todo lo que se proponga hacer en la vida.”