Una vez pruebas la danza aérea es difícil dejarlo, bien sea subirte a una tela, una cuerda, un trapecio, una lira, hasta un cubo, o cualquier elemento colgado del aire, la fusión de poder bailar y volar mezclados con la adrenalina hacen que sea una experiencia mágica.
Por: Ludmila Pueblas
Fotos: cortesía de Ludmila Pueblas