FREVUELTA
Fernando Revuelta
Atleta UNDER ARMOUR
Sub-Campeón Nacional de Maratón
www.runninginpanama.com
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Nadie puede negar que el número de eventos y competencias atléticas en nuestro país crece año tras año, siendo la modalidad del trail una de las que más adeptos está captando. Adicional a la carrera del El Valle de Antón que fue la pionera hace ya cinco años, y al circuito Asics que llega a su tercera temporada sobre esta superficie, se suman durante el 2014 nuevos eventos en locaciones hasta ahora inexploradas, como el Plantation Road en el Parque Nacional Soberanía.

AIRES DE LIBERTAD
Casi todos los corredores desde que se inician en el running pasan por unas etapas similares, ya que según van cumpliendo objetivos, buscan nuevos retos y desafíos que los motiven. Unas veces el factor de referencia es la distancia, poniendo la mira en completar eventos de mayor kilometraje hasta llegar a los míticos 42,195 metros del maratón, e incluso más allá con ultramaratones. Otras veces buscar nuevos terrenos y rutas supone el mejor aliciente para superar un posible
cansancio o hastío respecto del tradicional asfalto. Mientras que para los entrenamientos en la ciudad nuestras posibilidades generalmente estarán limitadas a un reducido número de áreas seguras, fuera de ella existen decenas de caminos, senderos, y terrenos vírgenes de montaña donde realizar nuestras prácticas al aire libre.
BUSCANDO RUTAS
En los alrededores de Ciudad de Panamá existen varios trillos muy conocidos y frecuentados por corredores, así también como por bikers. En la zona del Canal, cerca del poblado de Gamboa, el Camino del Oleoducto o Pipeline es una auténtica belleza, siendo sus primeros ocho kilómetros bastante llevaderos en cuanto al perfil. Con posterioridad las elevaciones se incrementan y el recorrido se vuelve más exigente, solo es recomendable para atletas en excelentes condiciones. Adicional al frescor que se siente corriendo rodeado de frondosa vegetación, la fauna será un aliciente añadido, siendo frecuente encontrar desde ñeques, a zaínos, armadillos, o perezosos, sin olvidar los omnipresentes monos aulladores que desde la copa de los árboles suelen dar la bienvenida a los runners con sus desgarradores gritos. También en las cercanías del Canal, muy cerca del Parque Summit, está la entrada al Camino de la Plantación, otro trillo muy amigable y fresco que converge después de seis kilómetros con el histórico Camino de Cruces. Este último es poco transitable, con mucha piedra y zonas de agua sobre todo en la época de invierno.
Sin tener que alejarse tampoco mucho de la ciudad, el parque Metropolitano, Cerro Azul, o Las Cumbres tienen numerosas áreas de caminos en las que es posible practicar nuestra afición sin tener que estar preocupado del molesto tráfico vehicular, y ya en dirección al interior zonas como Campana, La Yeguada, o El Valle son propicias para correr caminos y senderos pudiendo completar rutas realmente desafiantes.
PRECAUCIONES DE SEGURIDAD
Como es obvio y a diferencia de lo que estamos acostumbrados cuando corremos en asfalto o concreto, el piso en trillos y caminos será irregular, pudiendo variar desde pistas de tierra más o menos transitables, a zonas con muchos desniveles y piedra suelta que nos obligará a ir muy pendientes de donde vamos ubicando cada una de nuestras zancadas. Por este motivo, y aunque los alrededores nos inviten a ir disfrutando del paisaje, la visión deberá mantenerse primariamente en el terreno unos cinco a diez metros por delante, anticipando la trayectoria que vamos a seguir en cada momento. No podemos perder la concentración puesto que un segundo de distracción puede llevarnos a una caída o accidente, siendo especialmente peligrosas las raíces y piedras que asoman en la superficie pero que se mantienen ancladas al terreno.

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Participantes del Gamboa Trail Asics 2013 
Foto: Sports & Health/archivo

Por otra parte hay que tener en cuenta que la mayoría de estos parajes no son muy concurridos, y aunque nos pudiera parecer una gran idea el correr en solitario con el sonido de nuestras zancadas y la respiración como únicos compañeros, es mucho más aconsejable ir al menos con otra persona. En la naturaleza siempre existe la posibilidad de perder la ruta y acabar perdido, sufrir un accidente que nos imposibilite continuar, o tener un desfallecimiento por cansancio, y el contar con alguien a nuestro lado puede hacer la gran diferencia para mitigar cualquiera de estas eventualidades. Recuerda que un celular puede ser muy útil en las áreas de ciudad, pero no te confíes como si fuera un seguro de vida ya que en muchos de estos sitios no llega la cobertura de las compañías de telefonía. Una precaución que nunca se debe obviar es la de dejar aviso con algún amigo o familiar de nuestro recorrido previsto, y la hora estimada de retorno, así como llevar hidratación y comida pensando siempre que el recorrido se puede alargar más de lo inicialmente previsto. Las rutas suelen ser en realidad muy diferentes en cuanto al perfil y dificultad de lo que pudieran parecer a primera vista sobre un plano sentados cómodamente en nuestra casa.
La climatología tampoco se puede dejar de lado, ya que en la montaña puede ser muy variable y cambiar en cuestión de pocos minutos. Con frecuencia uno puede encontrarse con sensación de calor mientras va subiendo protegido por la vegetación la falda de una montaña, pero el paisaje en la cima se puede despejar, y encontrarnos con fuerte brisa que baje nuestra sensación térmica al estar sudados y entrar incluso en una peligrosa hipotermia. Por ello es recomendable cargar con nosotros manguitos de brazo, visera, y un cortaviento que usaremos también en caso de que la lluvia se haga presente.
UN BUEN AGARRE
Para correr en trillos y áreas de montaña podemos usar nuestra equipación habitual de camiseta y pantalón, aunque muchos de los corredores experimentados optan por llevar prendas más ajustadas al cuerpo que eviten enganchones con elementos de la naturaleza, así como medias altas y protectores en las zapatillas para evitar el ingreso de pequeñas piedras u otros molestos objetos (polainas/gaiters). Lo que nunca debemos obviar es un calzado adecuado, buscando satisfacer tres necesidades básicas: estabilidad, amortiguación y tracción. En primer lugar nuestras zapatillas deberán ser estables para evitar posibles torceduras de tobillo y equilibrar las cargas; en segundo lugar tener una buena amortiguación para compensar las fuertes presiones que sufriremos en las bajadas así como minimizar el daño por los objetos irregulares que eventualmente podamos pisar; y por último tener un buen agarre por medio de tacos en la suela, la cual es preferible no tenga ranuras para evitar que se adhiera el barro o se incrusten piedras. Casi todas las principales marcas del mercado tienen modelos específicos para trillo, y como característica común son calzados más resistentes que los de ruta, con numerosos refuerzos para darles mayor rigidez y durabilidad.
Si todavía no has descubierto los atractivos de correr en trillo, no esperes más y disfruta de la naturaleza. ¡No te arrepentirás!
¿Nos vemos en el Trillo?