logoPlena conciencia de la conservación ambiental y de las acciones de rescate social de la juventud de nuestro país..

Redacción: Sports & Health
Fotos: Cortesía Fundación Manuel E. Melo Villar

 

Bajo el compromiso de conservar los recursos naturales con miras a generar estrategias para el desarrollo y bienestar de la población, ha operado por veintisietes años la Fundación Manuel E. Melo Villar en Panamá.

Esta organización no gubernamental, cuyo nombre honra al primer Ingeniero Agrónomo y Ecologista Panameño graduado en agricultura de la Universidad Reading en Inglaterra, Manuel Eleuterio Melo Villar, fue creada el 18 de diciembre de 1986.

Con los aportes iniciales de Grupo Melo y Cía., la fundación se ha dedicado a la reforestación y donación de plantones maderables.

“Desarrollo con conservación es nuestro lema. En nuestros inicios nos dimos cuenta de los diferentes programas de reforestación en el país y comenzamos a trabajar de la mano. Sin duda una actividad que vale la pena”, comentó, Pedro Adán Gordon Sarasqueta, secretario- tesorero de la Fundación.

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Grupo Melo donó el bosque muntano en Cerro Azul, que alberga una diversidad genética de plantas de uso forestal, ornamentales, medicinales y comestibles, además se encuentran muchas especies.

Pedro explicó que aunque la función de preservación ambiental se mantiene activa, han concentrado sus esfuerzos en otras áreas pues se han percatado de otros problemas sociales igualmente importantes. “Al conocer el Centro de Resocialización de Menores infractores, decidimos brindar al menos las herramientas necesarias para lograr su reincorporación a la sociedad”, agregó.

Desde hace más de dieciocho años la Fundación Manuel E. Melo Villar ha trabajado de la mano con el Centro de Cumplimiento de Tocumen y el Ministerio de Desarrollo de Gobierno y Justicia, ocupando a cientos de jóvenes han trabajado en las Granjas Avícolas y han sido remunerados económicamente.

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Los beneficiados que pagan distintas condenas y que provienen de diferentes lugares del país, deben reunir ciertos requisitos como: ser sujetos de resocialización, comportamiento, interés y habilidades para formar parte del programa, el cual consiste en asistir todos los días a las galeras para el tratamiento de los pollos.

El proceso inicia una vez nacido el animal, teniendo que atender de manera constante los comederos y bebederos hasta que el pollo llegue a las cuatro libras de peso. Los jóvenes (hombres y mujeres) que participan del programa deben tener hasta 21 años de edad, y se califican de acuerdo a su trabajo. Por proyecto pueden cobrar hasta $100.00, dinero que le es acumulado y que solo pueden cobrar al finalizar sus condenas (algunos han logrado cobrar miles de dólares).

La Fundación Melo está consciente de la importancia de realizar actividades que permitan generar recursos propios e igualmente de marcar la diferencia como alternativa para la juventud privada de libertad para que puedan aprender y sentirse útil.

La entidad espera seguir progresando en sus objetivos y programas bajo el lema “Desarrollo con conservación”.

Para mayor información llamar al 221-3394