200907-13
Es común escuchar esta interrogante en aquellas personas que acuden por primera vez al nutricionista por asesoría en la pérdida de peso. En una entrevista típica, puede suceder lo siguiente:
Paciente: Vengo porque estoy desesperada y quiero perder peso. Sinceramente no como tanto, es más tengo 1 mes de no comer arroz, he tratado de dejar la soda y no rebajo, no sé por qué estoy gorda?
Nutricionista: (luego de obtener los datos personales, historia clínica, evaluación antropométrica)……….. Usualmente qué desayuna, merienda, almuerza y cena?
Paciente: Ni desayuno! A veces me tomo una taza de café con 1 tostada, pero eso no es todo el tiempo. En cambio hay gente que desayuna de todo. Por otra parte, jamás como entre comidas. Si comiera entre comidas cómo estaría? a la 1:00pm estoy comiendo lo que encuentre disponible. A veces tomo una sopita, otras veces un emparedado y a veces ni almuerzo. Y en la cena, ahí sí como más, como vengo con hambre como de todo: chuleta, lentejas, si me provoca, frío un plátano, me como un dulcecito que hayan dejado los niños, a veces como afuera … pero no sé por qué estoy gorda?
POR QUÉ EMPEZAMOS A SUBIR DE PESO?
Nuestro organismo utiliza la energía que obtenemos a través de los alimentos para realizar las funciones vitales como respirar, y movernos, entre otras. Para que exista un balance y mantengamos el peso, debemos consumir la mima cantidad de energía que nuestro cuerpo es capaz de gastar. De estar en déficit, perdemos peso; y si nuestro balance es positivo, ganamos peso. Por esta razón es de vital importancia que comamos lo necesario y que realicemos actividad física regular para gastar los excesos. Además no hay que perder de vista que cometemos otros errores que afectan nuestra pérdida de peso. A la luz del ejemplo anterior, conozcamos cuáles de estos podemos ir corrigiendo para encaminarnos a una mejor calidad de vida con un peso saludable:
1. Yo ni desayuno!: Si esta es la estrategia que ha empezado a aplicar para perder peso, ha empezado muy mal. El desayuno es la primera comida del día y es la ruptura del ayuno luego de dormir. Desayunar bien todos los días nos facilita el gasto de energía.
2. Jamás como entre comidas: Hacer meriendas nutritivas (frutas, lácteos) ayuda a perder peso ya que además de facilitar el gasto de energía nos ayuda a controlar mejor el apetito.
3. A veces ni almuerzo: Todas las comidas son importantes. No es recomendable omitir tiempos de comida, ya que esto se traduce en episodios de ansiedad casi insuperables donde podemos comer y seguir comiendo sin saciarnos.
4. En la cena…. Ahí sí como más: Ese siempre será el resultado de los desórdenes alimenticios, de no programarnos al inicio de la semana y de inventar una dieta sin la asesoría de personal idóneo.

Recomendaciones Finales:

El exceso de peso por acumulación de grasa corporal, mejor conocido como Obesidad es una enfermedad que puede ser combatida. Desde hoy, empieza a cambiar los malos hábitos alimenticios y el sedentarismo, por un estilo de vida más saludable que te ayudará a mantener o alcanzar el peso que siempre que has deseado.

Elaborado por: Licda. Carol Salamín P.
Nutricionista – Dietista
PowerClub Gym
Tel: 224-0503 Cel 6612-4540