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Diferentes actividades  de la vida diaria se llevan a cabo al aire libre como: ocupaciones profesionales, celebraciones, paseos, deportes y una amplia gama de eventos, permiten  que personas de diferentes edades se expongan a los rayos ultravioletas.  Aunque la radiación solar es necesaria para una buena salud porque interviene en la transformación de una forma inactiva a una activa de vitamina D, siempre debemos tener presente los posibles riesgos de la exposición prolongada y crónica a este tipo de radiación.

La incidencia cada vez mayor, de alteraciones en la piel en los deportistas está estrechamente relacionada con la exposición solar.  Se han desarrollado novedosas ramas como la Fotobiología y la Fotoquímica, ciencias que adquieren mayor importancia en el esclarecimiento de las influencias que ejercen las radiaciones solares sobre los seres vivos, y principalmente en el hombre.

No hay duda de que el sol  representa en nuestros días el principal factor ambiental dañino para nuestra piel.  Las exposiciones continuadas e intermitentes y sobre todo las exposiciones en edades tempranas (infancia), se relacionan con mayor riesgo en la aparición de enfermedades en la piel.  Debemos considerar también que la vida moderna ha traído una mayor participación del ser humano en actividades recreativas, económicas  y de diversión entre ellas las prácticas de deportes en exteriores.

La piel es el órgano mayor de nuestra anatomía, dispone de una membrana de revestimiento suave y flexible que contiene y protege del ambiente, a todos los órganos y aparatos del cuerpo.  Fisiológicamente la piel puede considerarse   como una gran glándula con función de protección física.

La melanina es una barrera para evitar que la piel sufra quemaduras por la acción del sol como quemaduras solares, pero no impide los daños que a mediano y largo plazo   ejercen los rayos del sol sobre la piel.

 

El sudor actúa como filtro solar por su capacidad de absorber la radiación ultravioletas.

Al hacer deportes debemos tomar en cuenta de que hay reacciones inmediatas que podemos presentar sino tomamos las medidas adecuadas.  Entre ellas, quemaduras solares, fotosensibilidad y fotoalergia.  Así como las lesiones que aparecen con el tiempo, como las arrugas (fotoenvejecimiento), precancerosas (queratosis actínicas), melanosis solares, melasma, y cáncer de piel (basocelular, espinocelular, melanoma).

Es importante que al decidir realizar un deporte al sol, conozcamos nuestro tipo de piel,  cómo debemos protegernos, qué horas debemos evitar exponernos al sol (10am a 4pm) qué tipo de protector solar debemos utilizar  para tener un mejor rendimiento, sin riesgos de esta actividad.

 

Protéjase del sol

 

  • Aplique protección solar como mínimo media hora antes de salir a la calle a practicar deporte, pues es la mejor manera de que el cuerpo la asimile y realice el efecto protector necesario.
  • Para deportes acuáticos, la protección solar debe ser más alta y resistente al agua, ya que éste actúa como una lupa y los efectos del sol se magnifican dentro del agua apareciendo las quemaduras más rápido que si estuviésemos al aire libre. El principal problema es que no nos damos cuenta porque el agua disminuye la sensación de quemazón que nos sucede al aire libre.
  • Debemos utilizar protección aunque esté nublado, ya que el 85% de los rayos solares siguen actuando aunque el sol esté tapado por nubes.  Por ello es necesario que no bajemos la guardia.
  • Después de haber realizado actividad bajo el sol es importante que sigamos hidratando la piel porque ello nos ayudará a relajarla.
  • Durante la práctica deportiva es fundamental que mantengamos la piel hidratada además de protegida, ingiriendo líquidos antes y durante la actividad.  Una correcta hidratación ayudará a mitigar los efectos que el sol sobre la piel, además de ayudar a reponer los líquidos que perdemos través de la sudoración.

 

Recordar que el efecto del sol es acumulativo, por lo tanto hay que cuidar y orientar a nuestros niños y adolescentes.

 


Dra. Martha Martínez
Clínica Dermoestética
Hospital Punta Pacífica